Apu Ausangate tiene un guardian, se llama Cayetano Paucar.

Había siempre coca en la mesa, pasando de mano en mano con una silenciosa ceremonia religiosa y personal. Él siempre estaba meditabundo como queriendo encajar mil cosas esparcidas en su mente. Se mantenía silencioso como nuestra coca que se quedaba en la boca queriendo dormitar y calmar nuestras almas extremamente agitadas en estos tiempo.


Alguna de esas veces que le oí la voz suya, esa voz de aparente mortal común, se tornaba herido, se tornaba agonizante como un guerrero desangrándose por dentro, colores comunes en un ser con tanta pasión por su condición de humano atado a su geografía y a todo el tumulto del significado de ser de estos andes, tumulto que nadie puede entender más que hijos acariciados por estos vientos y estas piedras.

Pensaba que si Cayetano fuese un mortal con alas que buscara morada en cualquier parte de este planeta, tendria la misma conciencia y el mismo amor por la tierra que le provee de agua y sustendo para sus congenes.

Es una batalla cilenciosa y desigual, por un lado los humanos similares a Cayetano, buscando no joder más esta tierra, y los otros antihumanos, los que no aman, los que aun no aprenden a ser humanos.

Ausangate, es un apu, y para los que no entienden, una montaña de hielo, a las faldas de este apu esta Cayetano.

Siempre lo vi pidiendo, exigiendo que por derecho legitimo le pertenece, cuidar al apu, cuidando al apu nos cuidaría también. He visto en sus ojos frustración porque el resto de antihumanos crean billetes y papeles en nombre del derecho legal para ilegitimar los derechos de todos nosotros que nos llamamos Cayetano.

El Apu Ausangate tal vez pierda todo el agua solida que tienes en sus cumbres, afección ocasionada no solo por los turistas y demás proyectos que pretenden (tal vez ya lo pusieron) poner a las faldas del apu, si no que también es solo un eslabón afectado por toda esta reacción en cadena del cambio climático a nivel mundial.

Hubo una audiencia y Cayetano fue para que el mundo lo escuche, si, para que lo escuchen en especial esos los que se olvidaron del agua y la tierra, tal vez escuchando a Cayetano tomen conciencia de que nos están conduciendo a una senda de muerte lenta.

Obviamente los que estamos en departamentos en alguna parte de este mundo con aire acondicionado y comiendo comida enlatada tendremos suerte y viviremos un poquito más, pues ya nos olvidamos del aliento calmo y fresco de esta madre tierra. Y comida? ni hablar, tal vez el único contacto que tenemos con nuestro alimento natural es una maseta de orégano, esa minúscula porción de tierra que nos recuerda donde estamos. Y los que estamos aun sueltos al aire libre, tenemos aun la dicha de respirar con el aliento de la vida sin tanta maquina adecuando nuestra temperatura y aire; pero corremos el riesgo de morir de hambre por la escaces del agua y por la alteración de las estaciones, la falta de lluvia, el deshielo y la antihumanización, esa peste que esta llegando a todo hombre.

El Apu Ausangate tienes un guardian, se llama Cayetano.
Y tu como te llamas y guardin de que eres?


Imagen grande de Cayetano
Audiencia Climatica en Copenhague